6 de junio de 2011

Siempre lo mismo

Los impulsos que tengo que esconder, de esos que pueden ser determinantes y atrevidos, incrédulos ante el destino. Y que yo los tenga que guardar, mientras la vida pasa. Porque la vida pasa y yo tengo que mirar. Y si no intervengo, la vida pasa igual. Cuán igual quiero que sea mañana. Me quiero apoderar del riesgo que presiento es solución. La pena de que solo sea solución para mí, porque hay quienes emiten juicios a quien intenta correr más rápido que la vida, porque no es costumbre, porque la quietud solo crea casualidad, en la que yo no creo. Y por eso tengo que correr. Tu sosiego no me basta, no le hace justicia a mis ganas de ganar, de correr y de vivir.

5 de junio de 2011

mi encrucijada

De la emoción que surge en la mentira te envuelvo en pantallas cotidianas, con una ventana al frente y mi pared bicolor detrás.
No me permiten la ilusión, que es mi peor vicio, que me da protagonistas y nuevos argumentos para desvariar en silencio y en sonrisas.
Siempre sucumbo y no hay por qué hallar causas, suelo actuar sin ellas, hablar sin ellas.
Siempre me las invento, siempre lleno los espacios con argumentos.
Quiero creer que existen, que me orientan y que me exhortan a desviar esta verdad que, finalmente, tampoco lo es tanto.
No me pidan explicaciones si no quieren listar mis falsos vuelos.

28 de mayo de 2011

encuentra el error

Gozo de una memoria selectiva, un olvido que no controlo, tan intermitente que me traiciona al menor movimiento.
Pero déjenme así, víctima de mis propias verdades a medias, algún día lo lamentaré y no aprenderé.

26 de mayo de 2011

Hola de nuevo.

Los días transcurren igual
verde a veces, sonríen a veces
los olvido luego.
Y no sé si a la undécima visita de la angustia a mis fibras podré recobrar por fin mi matiz lejano, ajeno a la realidad, porque rara vez es ésta la que me libera.
Yo prefiero el alto vuelo, la impostura y el dolor; todo lo que creo para mí.
Mis historias ficticias, el cortar hilos conductores, poder crear y creer lo que creo.
Que la realidad me limita y me sienta a pensar en un sofá, me obliga a pensar en demonios reales y cotidianos.

Y dosis diarias de realidad, para mí, son terriblemente insoportables, me entumecen y entorpecen el sentir desordenado y expectante, calma inquietudes que con mucho esfuerzo azuzo y no, no me resisto, tengo que volver.
Los días transcurren igual, sobre ellos yace mi intento de acoplarme a la vida real y con sentido.
Y aunque a veces ella sea verde o intente sonreír, me cuesta acostumbrarme a que detrás de eso siempre hay una razón.
De todas maneras, esos días, los días, todos los días , los olvido luego.

2 de abril de 2011

Mi furioso empeño utópico por toparme con un desafío sobrehumano

Del por qué hoy escribo, solo hoy.

lo que me impulsa no tiene sentido

un grito sin sentido, un grito al absurdo

no hay explicación y no hay derecho a exigir nada

no preguntes por qué grito y por qué no lo hice cuando debí.

Suficientes dudas con las mías, las que me arrebatan el sentido común, me arrebatan el silencio, el sueño, la pesadez, los días.

Todo lo que alegre perdía en el camino se refugiaba, sin saber, un paso más atrás de nuestros pies, de los tuyos se escondían siempre y al virar no veías nada.

Era un salto al vacío.

Eran mis pasos lentos.

Eran los esquemas rotos los que me sorprendían y tal vez la razón de todo, la razón por la que escribo hoy. Los lazos estrechos, los aromas densos, la costumbre ilusoria, la risa indescrifrable que ocultaba días que no hubo, que demandaba más, que faltó tiempo porque nunca superamos el silencio del preludio.

Y mientras tanto yo y mi furioso empeño utópico por toparme con un desafío sobrehumano.

6 de febrero de 2011

Reniego

La tierra que parece árida, si la parcelan, se torna expectante, la vida le hace ilusión.

Son los temas más confusos, de los más relativos
De los que niegas hasta que algún día te rocen y te paralicen
Te generan un brinco que pareciera fuera de lugar
Los niegas, y cuando los encaras, tiemblas, vacilas, piensas.
¿Cuándo pensaste que dudas de este tipo te harían pensar?
Cuánto le gusta esperar el brote desde lo más inesperado y reniega de lo que ahora se rehúsa a ver y más tarde se convertirá en infortunio
Y lo considerará así para sus adentros.
Pero a mí los sueños me delatan.
Y siempre soy la última en enterarme de lo que me pasa.
Dicen que la vida me hace ilusión.

1 de febrero de 2011

Balde de agua

Hoy o ayer, con la tierna calidez en las orejas, los ojos rasgados, el ceño fruncido parcialmente, los lentes a punto de desplomarse, los dedos tiezos, el cuerpo firme y casi congelado, la cabeza sobre el hombro y la mirada volcada sobre mi propia mente, me encuentro frente a lo que de lejos mis sospechas me encaminaban; que de la intuición no me desprenda, porque cuando caigo en la cuenta no ha sabido mi reacción rendir cuentas a lo fabricado, a lo enmascarado. Ni la más peligrosa distracción me ha llenado de sutiles fragmentos de olvido. Pero olvido de qué, ¿puedo acaso olvidar lo simplemente añorado?